El “pensamiento de diseño” o Design Thinking (DT) es un método de diseño centrado en el ser humano. Por lo general, su concepto se relaciona con los procesos de generación de ideas, de investigación, creación de prototipos y la interacción con el usuario (Lupton, 2011, p. 5). Fue Peter G. Rowe quien empleó por primera vez el término en el ámbito de la arquitectura en 1987.
David Kelley de IDEO menciona que comienzan a desarrollar este proceso cuando empezaron a contratarlos para resolver problemas que no entraban en el ámbito del diseño tradicional, sino que pertenecían a otros dominios como la reestructuración de organizaciones y el mejoramiento del entendimiento entre la empresa y el cliente. Este tipo de trabajo los condujo del diseño de productos al diseño de experiencias. (Brown, s.f.).
Existen diversas versiones del proceso y etapas que conforman el DT, sin embargo, aquí se tomará la propuesta por IDEO. Tim Brown y Jocelyn Wyatt (2010) explican dicho proceso en su artículo “Design Thinking for Social Innovation”; éste está conformado por tres espacios de trabajo, los cuales tienen la cualidad de la iteración:
01 inspiración, en esta etapa se identifica el problema y se busca conocer las necesidades de las personas a través de la observación y entrevistas. Se inicia con la creación de un brief el cual le da un marco de trabajo al equipo de diseño y ofrece un punto de referencia para la medición del progreso.
02 generación de ideas, esta etapa se caracteriza por el proceso de síntesis de las posibles soluciones a través de diversos métodos y técnicas como el brainstroming. Los equipos interdisciplinarios son útiles para llegar a soluciones más completas.
03 ejecución, en esta última etapa se concretizan las ideas trabajadas en las etapas anteriores, se realizan prototipos, se evalúan y refinan los productos o servicios.